American Jesus' Documental emitido en la TV española despierta criticas.


distorsionó la realidad evangélica a partir de personajes pintorescos

¿Son los evangélicos realmente así? Esta es una de las preguntas que puede haberle quedado al espectador catalán tras ver ayer por la noche el documental “American Jesus”. TV3, la cadena pública (y la más vista en Catalunya)
había promocionado durante días el programa que se emitió en uno de los espacios de referencia de la cadena: “Sense Ficció”. La emisión prometía ser “un viaje al interior del cristianismo evangélico de Estados Unidos”, pero acabó mostrando lo más esperpéntico de las minorías supuestamente evangélicas de EEUU, presentando personajes y congregaciones poco representativas, y en ocasiones, claramente sectarias.

El espacio “Sense Ficció” (de los martes por la noche) es una de las apuestas por la calidad y la profundidad informativa de TV3. Emite reportajes de producción propia o comprados a productores documentales extranjeras. Como ejemplo, las emisiones del último mes habían incluido una investigación sobre el futuro de las tierras agrícolas alrededor del río Ebro, un documental nominado de los Oscar sobre el enigmático artista de ‘graffiti’ británico Bansky o la premiada “Grizzly Man”, un perfil sobre la vida del conocido divulgador y ecologista Timothy Treadwell.

Ayer, sin embargo, la cadena catalana se lanzó a mostrar un documental con la clara intención de no dejar indiferente al espectador. El documental “American Jesus” reunió en cerca de una hora una recopilación de excentricidades religiosas encontradas en EEUU, bajo la pretensión de hacer un perfil “objetivo” de los cristianos evangélicos en EEUU.

UNA PRESENTACIÓN OFENSIVA
 En la  página web de TV3  era el contenido más destacado en portada durante el día de ayer, por delante incluso del partido de Champions League Málaga-Porto, que precedió al programa.

Ya en la  sección web de “Sense Ficció” , el documentaldefinía a los evangélicos en EEUU como “una subcultura creciente con una gran influencia y una industria de 7 mil millones de dólares, que ha equiparado la fe al marketing, la salvación al éxito personal y el éxito, al negocio”. El film, según la descripción del espacio televisivo, ofrecería “un gran abanico de personajes representativos del tejido social norteamericano en todas sus esferas” y presentaría a “algunas de las iglesias y congregaciones más diferentes y sorprendentes”.

ALGUNOS PERFILES INTERESANTES: ROCK O PORNOGRAFÍA
Ya en emisión, “American Jesus” arrancó mostrando todo tipo de líderes espirituales. Se habló tanto de los creyentes que “quieren separarse de la cultura popular” por miedo a ser contaminados, hasta aquellos grupos que buscan precisamente integrarse al máximo en ella.

Uno de los perfiles constructivos que ofreció el programa fue el de Craig Gross, fundador de XXXChurch.com, una organización que intenta frenar el impacto de la pornografía y sus efectos, especialmente en relación a los menores de edad. Centrado en la Biblia, Gross explica que intentan dar respuestas “a matrimonios rotos por la pornografía”, y con esta visión visitan ferias eróticas para mostrar una alternativa. Allí, por ejemplo, reparten Biblias con una portada personalizada que dice: “Jesús ama a las estrellas del porno”.

Otro de los personajes interesantes que se presentó el documental, fue el de Cleetus Adrian, pastor de la Iglesia de Liberación Bíblica. Su iglesia al estilo rock duro aparece en el documental en medio de un tiempo de alabanza, y Adrian habla de su conversión tras huir del cristianismo, y de la importancia de la “revelación de la verdad, estar dispuesto a vivir y morir por esta realidad”.
 
PASTORES SIN DEMASIADO INTERÉS EN LA BIBLIA
Un caso de un ambiente parecido al de la iglesia rock es el de Phil Aguilara, aunque su historia en “American Jesus” presenta más dudas. Es un ex cocainómano y heroinómano, que tras convertirse en la cárcel y tener su propio programa en el canal TBN (el que fuera el canal cristiano con más audiencia del mundo), acabaría por tener reuniones con miles de moteros, creando problemas de seguridad en los lugares a los que llegaban bajo el movimiento “Set free”, y que después serían tachados por algunos líderes evangélicos como una “secta”.

Keenan Smith, fundador de Team Impact, es otro ejemplo de lo que parece una iglesia con poco interés por la Biblia, el elemento que da sentido a la fe evangélica. Habla de su congregación, donde “usamos nuestras habilidades para el reino de los cielos”. Sobre el escenario hacen “demostraciones de fuerza: rompemos bates de beisbol, soplamos bolsas agua hasta que explotan, rompemos grandes muros de hielo y cimiento…”. Durante su entrevista, el propio Smith se pregunta qué tiene que ver todo el espectáculo con la fe. “De hecho, absolutamente nada”, reconoce, “pero hacemos todo esto para captar la atención de la gente, porque si consigo captar su atención, escucharán lo que tengo que decirles”.

Algo parecido transpira el caso de la San Diego Rock Church, dirigida por Miles McPherson, un ex jugador de futbol americano. Según explica el Director de Comunicación de la iglesia en el documental, McPherson “encontró la fe al final de su carrera”. Cuando se grabó el reportaje, era una megaiglesia de 12.000 personas, con una escuela privada, que seguía “creciendo rápidamente”.

También el evangelio de la prosperidad hace acto de presencia, con Creflo Dollar, líder de la secta “Iglesia de los que cambiarán el mundo”. Aparece en un sermón al estilo monólogo en el que dice a la congregación: “No estáis dando nada que la bendición pueda multiplicar. Escuchad, todo el resto son fantasias, Dios no hará llover dinero del cielo. Tienes que implicarte, con tu dinero”.

SERPIENTES, VENENO Y FUEGO
Ya llegando a un extremo totalmente esperpéntico está un grupúsculo que recibe un espacio muy relevante en “American Jesus” (y que reaparece al final del documental, con los créditos). Se trata de la "Casa Apostólica del Evangelio Completo del Señor Jesucristo", un grupo sectario liderado por Mack Wolford. Aparece en las imágenes sudoroso, bailando con una serpiente en brazos, frente a una iglesia prácticamente vacía, mientras una banda toca música rock and roll. Wolford, hijo de un hombre que murió por la picadura de una serpiente, explica a cámara: “Si dices que crees en una cosa, debes demostrar que lo que crees”.

En su congregación practican, dice, “el sentimiento de la fe, hablamos lenguas nuevas”. Defiende que “nos guía el Espíritu Santo, hacemos lo que él quiere”, y eso incluye acciones extremas: “Bebemos veneno, manipulamos fuego, hacemos muchas cosas”.

Sobre las serpientes, el protagonista explica: “Si nos muerden, no oramos tanto para que la persona no muera, sino más bien para que se cumpla la voluntad de Dios”. Antes de pasar a la siguiente historia de estos supuestos “evangélicos”, el film de Aram Garriga sobreimpresiona en pantalla una información: el propio Wolford murió en junio de 2012, algunos meses tras grabar la entrevista, al ser atacado por una de esas serpientes.

Otras formas de ridiculizar la comunidad evangélica de EEUU, a lo largo de “American Jesus” son sendas entrevistas con impulsores del Homeschooling (que apuestan por hacer la enseñanza de los hisjos en casa, no en la escuela) y con un responsable del llamado Museo de la Creación.

EL HIJO DE FRANCIS SCHAEFFER, CONTRA LOS EVANGÉLICOS
“American Jesus” pretende contrastar toda esta visión sesgada de los evangélicos con críticos como Frank Schaeffer. Es el testimonio más efectivo, ya que se trata de un hijo del respetado filósofo cristiano Francis Schaeffer.

La entrevista con Frank ocupa un espacio importante en el documental y va hilando varios temas. Se describe a sí mismo como hijo de “misioneros fundamentalistas”. Explica que durante su adolescencia, acompañaba a su padre, Francis, en muchos viajes.

Sin embargo, tras empezar a hacerse un nombre y conocer a líderes evangélicos reconocidos, decidiría apartarse de la fe. Según él, “estuve metido [en el mundo evangélico] por la avaricia. Hay mucho dinero en vender a Dios”, critica. Hablando de la lucha en el movimiento pro-vida del que su padre fue uno de los máximos defensores, dice: “Si el bando en el que nosotros estábamos ganaba… convertiríamos a EEUU en una teocracia”. Sin embargo su involucración política cambió radicalmente, explica, hasta identificarse con la izquierda para trabajar a favor de la elección de Obama. Esto, cree, le convirtió “en enemigo de mis viejos amigos, que me consideran un traidor”.

A lo largo de su importante espacio en “American Jesus”, Frank Schaeffer se posiciona claramente. Explica que la legalización del aborto “enfureció” a la clase media evangélica. Los “fundamentalistas”, por tanto, decidieron que no bastaba con la salvación de las almas sino que había que “recuperar el país que habían perdido”. Por eso, lo pastores, según Frank, empezaron a pensar: “Diremos a la gente lo que tienen que votar. Y al final, sin darse cuenta, se convirtieron en la columna del Partido Republicano”.

Frank, al que se presenta como una voz equilibrada y racional, llega a asegurar que Bush atacó Irak basado en su fe evangélica. Sobre Israel, dice que la alianza con EEUU es una cuestión teológica y no política, implantada por los evangélicos, también. Por culpa de ellos, opina, en EEUU se presenta a los palestinos como “malvados”.

Schaeffer también aprovecha para atacar a las familias conservadoras como las que defienden el ‘Homeschooling’, por considerar que educan a sus hijos “en un universo paralelo”. Aparece, por último, en una entrevista grabada en televisión, en la que Schaeffer argumenta que “el cristianismo en EEUU debe ser salvado de los propios cristianos”, y que algunas de las consecuencias de la fe evangélica llevan a la “locura”.

“LOS CRISTIANOS HAN CREADO UNA REALIDAD ALTERNATIVA”
Michelle Goldberg, otra autora crítica que presenta "American Jesus", también piensa que los evangélicos “han creado una realidad totalmente alternativa”. “El debate es imposible” con ciertos cristianos, porque no hay puntos en común con el resto de la población, dice. Partiendo de la doctrina bíblica de la segunda venida de Cristo, Goldberg concluye que los evangélicos tienen una especial tendencia a provocar conflictos internacionales, porque “la guerra en el Oriente Medio seria una necesidad, la puerta al paraíso”.

El documental refuerza esta idea mostrando un breve fragmento de un pastor, John Hagge, asegurando que en el libro bíblico de Ezequiel se muestra sin lugar a dudas que Irán y Rusia son los enemigos de Israel, y que acabarán siendo “destruidos”.

Otras declaraciones sacadas de contexto son las del polémico telepredicador Pat Robertsondefiniendo el concepto de “Sodomía”.

IGLESIAS EVANGÉLICAS COMO NEGOCIO
 En otros momentos del film, se da a entender también que las iglesias evangélicas son un neogcio rentables. Mara Einstein, otra voz crítica, define el culto en una megaiglesia como un “show” con música y vídeos, en el que “la gente entra en éxtasis gritando, y por tanto no es extraño que pongan mucho dinero en las cestas de la ofrenda, porque se lo están pasando genial”.

Douglas Rushkoff, otro autor, añade que “una megaigleisa es suficiente grande como para que alguien pueda creer que es allí donde volverá el Mesías, que es la que Dios está contemplando, el centro del universo”. Estas marcocongregaciones, opina, “son autosuficientes, es como un centro comercial, hay de todo: tu dentista, tus profesores, tu escuela están allí”.

En este sentido, concluye, “el proyecto americano siempre ha intentado fusionar el consumismo con la religión, que sean la misma cosa”.

POSICIONES LIBERALES
Dentro de los propios evangélicos, el programa también da un espacio destacado a los movimientos liberales. Especialmente los que niegan la existencia del infierno.Interviene en el film Jason Boyett, que dice que “puedo leer la Biblia y veo como el concepto de infierno ha evolucionado”. Y opina que “este tipo de miedo sobre el infierno es muy habitual de los evangélicos”.

Otro crítico, David Dark, habla de un producción audiovisual que ha impulsado en la que compara al Dios que presentan los evangélicos con un ser extraño que con un horno de fuego amenaza con el infierno a la gente que no le da “toda la gloria” a Él. Dark habla de una “desesperación silenciosa” en muchas comunidades de EEUU, donde la fe “detiene su forma libre de pensar”.

¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DEL FILM?
“American Jesus” fue producido por un equipo catalán, que se trasladó a Estados Unidos para producir el documental. La idea original, el guión, el montaje y la dirección es de Aram Garriga.

El productor de “American Jesus” es Carles Torras, presidente de Zabriskie Films, una productora de contenidos ni siquiera cuenta con un sitio web en internet.

A parte de sus autores, el documental ha sido coproducido por la propia TV3 y también Televisión Española. El proyecto ha contado, pues, con el capital de las dos televisiones públicas con más recursos de España.

EL DIRECTOR JUSTIFICA: “SE TRATA DE UN MAPA DE LA FE AMERICANA”
En una entrevista que se puede encontrar en el blog de unos estudiantes de Diseño de la Universidad de Barcelona ( aquí ), Garriga da explicaciones sobre el proyecto que ha dirigido.

“‘American Jesus’ es un mapa de la fe americana”, defiende. Aunque seguidamente reconoce que basó el proyecto sobre la necesidad de crear algo que fuera sorprendente para el espectador: “El caso es que empezamos a hacer una investigación de campo para ver qué personajes podían interesarnos de cara a la elaboración de un guión que nos permitiera vender el proyecto a alguna televisión o encontrar financiación para poderlo grabar, ya que claro, esto implicaba un viaje a Estados Unidos”.

“NO HACEMOS JUICIO DE VALOR”
El rodaje empezó a finales de 2010 con el apoyo económico de una productora de EEUU. Durante un mes grabaron en la costa Este del país. Alli, dice Garriga, conoció “cosas muy curiosas, como los manipuladores de serpientes en West Virginia (…), que entran en éxtasis a partir del contacto con el peligro”. De la visita al Museo de la Creación, Garriga opina que “se intenta demostrar científicamente el Génesis, el Apocalipsis, todos los libros de la Biblia... Intentan encontrar allí como un tipo de justificación científica”. La instalación, que según el director costó 30 millones de dólares, “es una herramienta de manipulación ideológica, sobre todo de cara a los niños”, opina.

El impulsor del proyecto opina que la fundación de Estados Unidos por parte de puritanos llegados de Europa pretendía crear “una sociedad perfecta que fuera un tipo de luz para el resto del mundo, que enseñaría a otros como ser buenos cristianos”. Garriga añade: “De aquí sale el concepto de evangelizar, evangelizar consiste en que tú tienes tu iglesia, tus dogmas, tu fe, y tu misión es difundir esta doctrina y captar miembros”.

El apoyo de TV3 para “American Jesus” lo consiguió después de que responsables de la televisión pública vieran un primer tráiler de todo lo grabado. TV3 compraría el film, que se emitió ayer en horario ‘prime time’.

En la entrevista, Garriga se defiende: “Nosotros no queremos hacer un juicio de valor, sencillamente las cosas se presentan solas; no hemos querido usar la cámara como una herramienta de juicio, diciendo ‘esto está bien’ o ‘esto está mal’”. Y concluye: “Debemos apelar a la inteligencia del espectador, nos gusta lanzar muchas preguntas, y que la gente se las haga suyas, las medite y pueda sacar sus propias conclusiones”.

Al terminar la emisión en TV3, Garriga dialogó también brevemente con Joan Salvat, director de “Sense Ficció”, al que explicó que “la idea inicial surge de los casos más pintorescos”. Eso sí, insistió, “no queríamos hace ningún tipo de juicio”.